miércoles, 1 de octubre de 2014

guia de aprendizaje nro 08




Descripción: J0315580INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR TECNOLÓGICO PRIVADO MARÍA MONTESSORI
1.       GUIA DE APRENDIZAJE
CARRERA PROFESIONAL: Enfermería Técnica
MÓDULO DE FORMACION: Servicios Técnicos de Enfermería Especializada
UNIDAD DIDACTICA: Asistencia al Usuario de Salud Mental
ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE No 08: Trastornos Mentales en el adulto
CRITERIOS DE EVALUACION:
Aplica técnicas para obtener la colaboración del usuario en su recuperación y rehabilitación

INTRODUCCION
Esta guía de aprendizaje pretende dar a conocer a los alumnos los trastornos mentales que se pueden presentar los adultos
PLANTEAMIENTO DE ACTIVIDADES
TRASTORNOS PSICOTICOS
PSICOSIS
Todos aquellos trastornos mentales en los que el paciente pierde en algún momento el correcto juicio de la realidad (saber qué lo que le sucede es extraño, anormal) se han llamado tradicionalmente psicóticos, dado que dentro de este grupo se incluyan enfermedades tan dispares como las                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     Demencias y el delirium (psicosis orgánicas o sintomáticas), los cuadros psicóticos inducidos por sustancias (psicosis toxicas), la esquizofrenia y la paranoia, la psicosis maniaco- depresiva o el autismo y otras "psicosis" infantiles. La clasificación ac­tual restringe el término "psicótico" a aquellas enfermedades en las que los clásicos síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios) son el componente más llamativo de la clínica, quedando así solamente contenidos en esta categoría las esquizofrenias, los trastornos delirantes crónicos (clásicamente conocidos como paranoia) y otros trastornos psicóticos cercanos a estos.
Psicopatología
Aunque los delirios o las alucinaciones no son los únicos síntomas de estas enfermedades, si son los que de una forma más clara se reconocen y los que más alarma causan en el entorno del paciente.
Las alucinaciones son trastornos de la percepción. Existen varios tipos de alucinaciones según el citado trastorno:
     ilusión:
     Alucinosis
     Alucinación
     Pseudoalucinacion.
Según su cualidad, se distinguen alucinaciones:
     Auditivas.
     Visuales.
     Táctiles.
     Olfativas y gustativas.
     Cenestésicas (somáticas) y cenestésicas (de movimiento):
LOS DELIRIOS SON TRASTORNOS DEL CONTENIDO DEL PENSAMIENTO.
Los delirios (ideas delirantes) son creencias falsas, irrebatibles a la lógica, basadas en una inferencia errónea de la realidad.
Hay que diferenciar entre ideas delirantes primarias y secundarias, estas son secundarias a otra patología psiquiátrica u orgánica.
Como ocurre con las alucinaciones, los delirios no son exclusivos de las enfermedades psicóticas, ni existe tampoco una buena correlación entre el tema del delirio y la enfermedad responsable. Sí puede verse, como en la esquizofrenia, que las ideas delirantes sue­len ser menos elaboradas que en los cuadros delirantes crónicos (en los cuales los delirios son sistematizados), versando sobre temas más extraños (delirios bizarros, como los de influencia o control por parte de terceras personas).
En la génesis del delirio intervienen diferentes mecanismos psicológicos, siendo el más frecuente la interpretación delirante de sucesos que han ocurrido en realidad (p. ej.: creer que a uno le persiguen al ver que la gente habla en voz baja a su alrededor en una biblioteca); en la esqui­zofrenia se describe como típico el mecanismo de la percepción deli­rante, en la que tras una percepción normal aparece espontáneamente con total claridad una idea delirante cuya conexión con lo percibido es absurda (p. ej.: creer que uno es el Mesías tras ver a dos pájaros cruzar el cielo). Sin embargo, pueden aparecer percepciones delirantes en cua­dros maniacos y en psicosis debidas a enfermedades neurológicas.
Clínica
La esquizofrenia es una enfermedad crónica y deteriorante que se caracteriza por alteraciones del pensamiento, de la conducta y del lenguaje. El paciente con frecuencia tiene una apariencia extraña, descuida su aspecto físico y se muestra retraído socialmente. En la fase aguda {brote psicótico), se produce una pérdida de contacto con la realidad, predominando los delirios y las alucinacio­nes, mientras que en las fases prodrómica y residual, a pesar de haber otros síntomas, es posible preservar un correcto juicio de la realidad. Es muy llamativa la alteración de la afectividad (inapropiada, aplanada) y la preservación de la memoria y de la orientación.
Para hablar de esquizofrenia, la DSM exige una duración (incluyendo todas las fases: pródromos + psicosis aguda + fase residual) superior a seis meses, abarcando necesariamente un periodo de síntomas psicóticos de cerca de un mes (salvo que el tratamiento sea eficaz y aborte esta sintomatología antes de cumplirse el mes), así como una clara repercusión del trastorno en el funcionamiento social, académico o laboral del paciente. Se pueden distinguir tres fases:
     Fase prodrómica: en los meses previos al brote psicótico es posible encontrar pequeños cambios de la personalidad, con abandono de actividades sociales, retraimiento, irritabilidad, pasividad, etc. El pa­ciente puede también quejarse de molestias físicas vagas o mostrar interés en actividades hasta entonces poco habituales en el (religión, ocultismo, filosofía).
     Fase psicótica (brote): de forma más o menos rápida aparecen altera­ciones del pensamiento tanto en su contenido (delirios de persecución e influencia, ideas de referencia) como en el curso (bloqueos, neologismos, deterioro de la capacidad de abstracción) o en la for­ma (ensalada de palabras, disgregación, asociaciones laxas, ecolalia, Tangencialidad, Perseveración). También son muy frecuentes las alteraciones de la percepción (alucinaciones, sobre todo auditivas). La conducta se desorganiza de forma muy llamativa, pudiendo mos­trar características catatónicas (rigidez cérea o catalepsia, agitación, eco síntomas, oposicionismo). El inicio del brote psicótico se denomina clásicamente "trema".
     Fase residual: en el la destacan las alteraciones de la afectividad (inapropiada o aplanada, con falta de reactividad), acompañadas de intenso retraimiento social y de pensamiento o de conducta extraños (otorgan un significado peculiar a las cosas más habituales).
Los síntomas se han clasificado de muchas maneras, pero la división que ha tenido más éxito ha sido la de N. Andreasen, que divide los síntomas en "positivos" (fenómenos que aparecen como consecuencia de la enfermedad y no son parte de la experiencia normal) y síntomas "negativos" (propiedades normales del funcionamiento psicológico.
En función del tipo de síntomas que predominen, se diferencian (según la DSM) las siguientes formas de esquizofrenia:
     Paranoide: es la más frecuente; está dominada por los delirios y las alucinaciones, casi siempre relacionados con la persecución y con la influencia de terceras personas sobre el paciente; es la forma de comienzo más tardío, la que produce un menor deterioro funcional y la que tiene una mejor respuesta al tratamiento.
     Desorganizada (hebefrenica): está marcada por las alteraciones graves de la conducta (aspecto físico extraño, desinhibición, desorganización) y de la afectividad (inapropiada); es la forma de inicio más precoz (adolescencia) y la de peor pronóstico.
     Catatónica: el síndrome catatónico completo se caracteriza por:
-     Alteración general de la psicomotricidad: es el aspecto que más llama la atención; puede verse tanto inmovilidad (con catalepsia o flexibilidad cérea, posturas extrañas, estupor) como agitación (independiente del entorno), sin propósito aparente.
-     Negativismo extremo o mutismo: activo (con resistencia a la movilización) o pasivo (ausencia de respuesta a las ordenes).
-     Posturas y movimientos anormales: estereotipias, manierismos, muecas.
-     Ecosistemas: ecolalia, ecopraxia, economía.
Desde la aparición de los antipsicóticos, se ha convertido en la for­ma más rara, respondiendo además de manera favorable al trata­miento con TEC.
     Indiferenciada: si los pacientes muestran características de varios subtipos.
Residual: se diagnostica cuando, después de un episodio esquizofrénico (del tipo que sea), desaparecen los síntomas positivos, pero persisten los síntomas negativos.
Existen otras formas más sujetas a discusión, como las siguientes:
Esquizofrenia Simple: en la que, en ausencia de síntomas psicóticos positivos, se desarrollarán de manera gradual e insidiosa síntomas negativos (retraimiento social o laboral), con escasa respuesta emocional.
Parafrenia (tardía): su inicio tiene lugar pasados los 45 años de edad; cursa con delirios y con alucinaciones muy abigarradas y con escaso deterioro de la personalidad; hoy se consideran formas tardías de la esquizofrenia (paranoide)
Epidemiología
Los factores que se han de tener en cuenta en la epidemiologia de la esquizofrenia son los siguientes:
-     El 1 % en la población general (prevalencia-vida).
-     La agregación familiar:
>    12% en familiares de primer grado.
>    40% en hijos de ambos padres esquizofrénicos.
>    50% en gemelos monocigoticos.
>    El 80% carece de padres/hermanos enfermos.
-       Se han encontrado algunas familias en las que la enfermedad se transmite asociada a determinados cromosomas (5, X), pero no se ha podido replicar en estudios generales.
Debuta algo más temprano en hombres (15-25 años) que en mujeres (25-35 años); el 90% de los casos aparecen entre los 15-45 años.
No hay diferencias significativas en la incidencia entre sexos, razas, grupos étnicos, clases sociales o grupos culturales, aun- que se estudia si puede ser más alta en inmigrantes durante la primera generación
· Factores estacionales:
Existe un aumento de la incidencia en los nacidos en los meses fríos (enero-abril en el hemisferio norte y julio-septiembre en el sur), lo que se ha relacionado con una posible infección viral materna durante el segundo trimestre de la gestación.
Tratamiento
Actualmente, se considera obligatoria la conjunción del tratamiento farmacológico y del psicológico.
El abordaje psicológico
Debe incluir psicoterapia individual y grupal para el conocimiento de la enfermedad (psico-educación) y el tratamiento de los problemas emocionales que acarrea, así como terapia de familia para el aprendizaje de técnicas de comunicación destinadas a disminuir la "emoción expresada". Se ha demostrado un mejor cumplimiento del tratamiento farmacológico y una disminución del número de recaídas cuando se usan ambos abordajes.
   Las medidas de rehabilitación psicológica (técnicas de resolución de problemas y de control del nivel de alerta) y socio-laboral (centros de rehabilitación laboral, centros de día, pisos y talleres protegidos) suponen uno de los pilares en el tratamiento psicosocial, buscando la integración del paciente en la sociedad y permitiendo evitar la hospitalización prolongada en un buen número de pacientes.
TRASTORNOS POR SUSTANCIAS
     Drogodependencia (OMS) estado psíquico y físico resultante de la interacción de una droga con el organismo, caracterizado por una conducta que incluye la tendencia a consumir la sustancia para experimentar sus efectos o para evitar las sensaciones desagradables que produce su falta.
     Droga: toda sustancia farmacológicamente activa sobre el SNC, que puede llegar a producir alteraciones de la conducta; incluye drogas de abuso, medicamentos, sustancias químicas, etc. Es necesario di­ferenciar entre el consumo intencional (sustancias de abuso} y la exposición accidental (toxinas).
     Dependencia (DSM): patrón desadaptativo prolongado (al menos 12 meses) de consumo de una sustancia que produce tres o más de las siguientes consecuencias:
-     Tolerancia: es la necesidad de aumentar la dosis para conseguir el efecto deseado o la disminución del efecto cuando se mantiene la misma dosis.
-     Abstinencia: aparición de síntomas físicos o psíquicos al dejar de consumir la sustancia que produce la vuelta a su consumo para conseguir alivio.
-     Consumo durante mayor tiempo o en mayor cantidad de lo deseado.
-     Incapacidad para controlar o para interrumpir su consumo, pese a intentarlo.
-     Empleo de mucho tiempo para conseguir la sustancia o recuperarse de sus efectos.
-     Reducción de las actividades sociales, laborales o de ocio debido al consumo.
-     Uso continuado, a pesar de conocer los problemas físicos y psíquicos relacionados con la sustancia.
     Abuso (DSM): consumo prolongado (al menos 12 meses) de una sustancia que, a pesar de que impone el abandono de obligaciones laborales, académicas o domésticas, plantea problemas legales, supone un deterioro de las relaciones
Es multifactorial e intervienen los siguientes factores:
Factores genéticos:
-     Familiares de primer grado: multiplican por cuatro su riesgo.
-     Hijos de alcohólicos: mayor resistencia al alcohol (disminución de alteraciones conductuales o signos de intoxicación, menos cambios de la secreción de prolactina o Cortisol, mayores nive­les de endorfinas tras la administración de alcohol).
     Factores sociales:
-     El alcohol como base de las reuniones sociales (un 90% de las personas ha tornado alcohol alguna vez).
-     Criterio de "madurez" entre los adolescentes (un 50% bebe ya antes de los 16 años).
     Factores psíquicos:
-     Bebedor excesivo regular: personalidades dependientes y evitativas.
-     Bebedor excesivo irregular: persona I edades antisociales.
-     Alcoholismo "secundario": surge como complicación de una enfermedad psiquiátrica (trastornos afectivos, trastorno de an­gustia, fobia social, estrés postraumático, trastorno límite de la personalidad, etc.).
     Factores relacionados con el consumo:
-     Inicio a la misma edad que los no alcohólicos.
-     Aumento del consumo en la tercera década (cuando los no alcohólicos se moderan).
     Primeros  problemas secundarios al alcohol entre los 20 y los 40 años de edad.
     La abstinencia aparece al cesar o al disminuir el consumo de alcohol y puede suponer un riesgo vital, sobre todo si se asocia a otras compli­caciones orgánicas alcohólicas graves típicas del alcoholismo como la cirrosis o la miocardiopatía.
     La clínica se inicia entre las cinco y las diez horas de interrumpir la in­gesta (de hecho, los alcohólicos graves se levantan por la mañana con signos leves de abstinencia). Se observara temblor de manos, hipertermia, hiperactividad autonómica, insomnio con pesadillas, ansiedad, alteraciones digestivas e incluso crisis epilépticas; alcanza su máximo a los dos o tres días, cediendo en una semana.
     En el 5% de los casos, se da el cuadro más grave, el delirium tremens {delirium por abstinencia alcohólica). Cursa con un síndrome confusional con desorientación, alteraciones perceptivas, como ilusiones y alucinaciones, con frecuencia desencadenadas por la privación senso­rial o "inducibles" por el entrevistador, de gran intensidad y vivencia angustiosa, sobre todo visuales (son típicas las microzoopsias), escenográficas y complejas.
También hay delirios ("delirio ocupacional", actividad motora que re­produce la ocupación habitual del paciente), inquietud, agitación, clínica vegetativa (fiebre, sudoración profusa, taquicardia, etc.) y posibles convulsiones, que son marcadores de gravedad (10-20% de mortalidad sin tratamiento.  En los siguientes casos, es necesario el ingreso de los pacientes, debiendo recibir cuidados medicos exhaustivos (hidratacion, vitaminas del complejo B), junto con sedantes (i.v. en el delirium tremens):
*    Síndrome de abstinencia grave: delirium tremens, convulsiones, antecedentes de abstinencias complicadas, consumo de grandes cantidades de alcohol.
    Si presenta procesos orgánicos o psiquiátricos graves que puedan descompensarse y poner en peligro la vida del paciente (cirrosis hepática avanzada, sangrado digestivo reciente; etc.).
     Si hay problemas sociales acompañantes: ausencia de soporte familiar.
Las convulsiones asociadas a la abstinencia alcohólica son de tipo generalizado tonico-clonico. Dado que muchos pacientes sufren hipomagnesemia asociada a la desnutrición, la adición de magnesio al tratamiento es posible que ayude a prevenirlas.
Deshabituación y rehabilitación
Una vez superada la desintoxicación (es decir, una vez pasada la abs­tinencia), lo que no suele llevar más de dos semanas.
Las terapias psicosociales son la base del tratamiento a largo plazo y, entre las múltiples variantes, no hay una opción claramente mejor que otra; así como tampoco es más adecuado el tratamiento intrahospitalario que el ambulatorio; en cualquier caso suele ser necesario un seguimiento prolongado.
El apoyo farmacológico (siempre como complemento de un correcto abordaje psicosocial) se ha basado tradicionalmente en los interdictores, fármacos inhibidores de la aldehído-deshidrogenasa producen, a los pocos minutos de la ingesta de alcohol una acumulación de acetaldehído con importantes efectos: intensa sensación de malestar y de ahogo, nauseas, rubefacción, sudoración, hipotensión, taquicardia, palpitaciones, vértigo, visión borrosa, etc. que duran entre 30 y 60 minutos; el objetivo es conseguir un aprendizaje basado en la disuasión (no bebo porque se que me va a sentar muy mal); estos fármacos están contraindicados en pacientes con patología somática grave y en embarazadas; el paciente tiene que estar muy motivado y dar su consentimiento; aun así, a largo plazo parecen ineficaces.
        Si no se abandona el consumo de alcohol, la esperanza de vida se acorta 15 años; la muerte se produce por cardiopatías, canceres, accidentes y suicidio. Al ano de tratamiento, el 60% de los alcohólicos de clase media mantiene la abstinencia, siendo preciso un seguimiento estrecho durante ese año.
Opiáceos
Farmacología
Los opiáceos son sustancias derivadas de la adormidera o amapola del opio o sintetizadas de forma artificial que actúan sobre los receptores del sistema opioide endógeno. Todos ellos presen­tan tolerancia cruzada (en cada tipo de receptor) y son susceptibles de crear dependencia. La heroína clandestina, que es el opiáceo más consumido, solo contiene entre el 5 y el 10% del opiáceo.
     Farmacocinética:
-     Se absorben bien por vía oral o bien intramuscularmente. La heroína se suele consumir por vía endovenosa pero actualmente suele hacerse por vía inhalatoria.
-     Tienen un metabolismo fundamentalmente hepático (por conjugación). Solo una pequeña fracción se elimina en la orina (lo que es útil para el test de detección).
-     El efecto es mayor y más rápido por vía i.v., seguida de la vía inhalatoria.
Usos médicos
-     Para dolores intensos agudos (es poco eficaz en dolores neurogenos) y para pacientes con dolor crónico refractario
-     En anestesia intravenosa (fentanilo y derivados),
-     En el parto (meperidina parenteral, pues no reduce la motilidad uterina al contrario que la mayoría de opiáceos).
-       Edema Agudo de pulmón
-       Antidiarreico
-       Antitusígenos
Se diferencian dos tipos de adictos a los opiáceos:
    Ei adicto a medicamentos: son pacientes con síndromes dolorosos crónicos {como el Dr. House) y profesionales sanitarios (los emplean para la ansiedad, el insomnio).
El adicto clandestino: solo unos pocos pacientes presentan características de trastorno antisocial de la personalidad. La mayoría tiene un buen nivel de funcionamiento pre mórbido y ha realizado una "escalada" de tóxicos (tabaco, alcohol, cannabis, cocaína, opiáceos), siendo frecuente la poli- toxicomanía.
Puede deberse a un intento de suicidio o a una sobredosis accidental (por consumo de droga de mayor pureza de la habitual o por cese temporal del consumo y por reducción de la tolerancia adquirida). Cursa con depresión respiratoria, disminución del nivel de conciencia y miosis  es posible que se produzca hipotensión, braquicardia, hipotermia y muerte por parada cardiorrespiratoria. Hay que diferenciarla de la reacción anafiláctica a los adulterantes (coma, edema pulmonar no cardiogenico, eosinofilia).
El síndrome de abstinencia se debe a la reducción o al abandono del consumo o a la administración de sustancias con capacidad antagonista.
Su intensidad va a estar determinada por la dosis, el tiempo de consumo y la vida media. La meperidina es el opiáceo que más pronto la produce (su vida media es muy breve); en el caso de la heroína, se inicia en unas 12 horas, con un máximo a los dos o tres días, cediendo en una semana; con la metadona (tiene una vida media larga), es más leve y prolongado.
Se observara humor disfóricos, nauseas, vómitos, diarrea, dolores mus- culares, lagrimeo o rinorrea, midriasis, fiebre, pilo erección o sudación, bostezos, insomnio y ansiedad. En algunos casos, pueden persistir síntomas leves durante meses (ansiedad, insomnio).
El tratamiento puede seguir los dos modelos siguientes;
    Sustitutivo (con opiáceos): se suele hacer con cualquier opiáceo agonista puro
    Sintomático (sin opiáceos): agonistas a-2-adrenergicos (clonidina) para reducir la actividad simpática (producen hipotensión y sedación).
Se pueden añadir en ambos casos analgésicos (AINEs), antidiarreicos y sedantes (benzodiacepinas, antipsicóticos sedantes).
Los tratamientos ultrarrápidos (en UCI) de la abstinencia combinan nalaxona o naltrexona y sedantes o clonidina en dosis altas, con la intención de acelerar la desintoxicación del paciente, minimizando los efectos secundarios de este síndrome, pero no se ha demostrado que modifiquen el pronóstico a medio o a largo plazo.
El tratamiento siempre debe realizarse dentro de un programa global y no de forma esporádica (por ejemplo, en Urgencias), pues la tasa de fracaso es muy alta; en principio se llevara a cabo ambulatoria mente, salvo en aquellos casos en que una abstinencia grave pueda descompensar una enfermedad previa (orgánica o psiquiátrica), en las embarazadas o en ausencia de soporte social, aunque conviene no olvidar que, en la mayoría de los casos, el síndrome de abstinencia de opiáceos no reviste gravedad.
Este síndrome surge al segundo día del nacimiento, apareciendo más tarde en hijos de consumidoras de opiáceos de vida media larga (me­tadona). Parece ser más frecuente en consumidoras de metadona que de heroína.
Suelen ser recién nacidos de bajo peso con una alta tasa de prematuridad y un lógico aumento de morbilidad y de mortalidad. La clínica es similar a la del adulto y puede haber síntomas leves durante meses. El tratamiento exige cuidados médicos estrictos (por convulsiones) y el uso de sedantes.
Cuestionario:
1.       Que es la Psicosis
2.       Diferencia entre ilusión y alucinación
3.       Que es un delirio
4.       Que es la Esquizofrenia
5.       Cuantas fases presenta
6.       Describa la Fase prodrómica
7.       Que alteraciones aparecen en la fase psicótica
8.       Diga que se destaca en la fase residual
9.       Que es una esquizofrenia paranoide
10.   Porque se caracteriza el síndrome catatónico
11.   Que tipos de síntomas se presentan en la esquizofrenia
12.   A qué edad frecuentemente aparece la esquizofrenia
13.   Cuál es el tratamiento en la esquizofrenia
14.   Que es una drogodependencia
15.   Que es una Droga
16.   Diga que es la dependencia
17.   Como es la tolerancia
18.   Describa el síndrome de abstinencia en el recién nacido

2 comentarios:

  1. el tema es muy detallada y muy facil de enterder es muy interesante el tema.............. y el cuestionario para el refuerzo o para mejorar la comprencion

    ResponderEliminar